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Crecer profesionalmente: ¿cómo elegir un curso de capacitación profesional?

¿Cómo elegir un curso de capacitación profesional?

Los procesos internos de toda empresa no son estáticos: se mantienen en constante evolución y se adaptan a los avances tecnológicos, obligando a los profesionales a capacitarse constantemente para mantenerse actualizados y aspirar a los puestos que desean. 

Entre las características que los reclutadores buscan en los postulantes a determinados cargos -además de experiencia y habilidades específicas-, la actitud de aprendizaje continuo es una de las más valoradas. Según datos de MRI Network, una de las principales barreras para los encargados de selección al momento de elegir personal es no encontrar candidatos lo suficientemente calificados para las posiciones de trabajo actuales.

Cuando un profesional comprende la importancia de ampliar sus conocimientos y adquirir nuevas habilidades, y se lanza en busca de algún curso de capacitación, se enfrenta a un panorama inmenso de opciones. Evaluarlas en detalle es clave, pues de ello depende evitar invertir tiempo y recursos en algo que no será de utilidad en su vida profesional. ¿Qué es lo que debe tomar en cuenta para obtener el máximo beneficio de un curso de capacitación? Toma nota:

1. Establecer metas

En primer lugar, se debe definir cuál es la razón por la que se busca tomar un curso o programa de capacitación. Teniendo claro esto será posible establecer una estrategia de búsqueda centrada en determinadas metas, por ejemplo: especializarse en herramientas útiles en determinado rubro que permitan un mejor puesto y/o mejor salario, adquirir habilidades para manejar eficientemente equipos de trabajo, cambiar de compañía o de giro, emprender como autónomo, no quedarse atrás con las nuevas tecnologías, etcétera. 

2. Analizar tendencias y necesidades de su sector

En un mercado cada vez más exigente, muchas empresas se han sumado a la (necesaria) transformación digital, lo que conlleva realizar un cambio en la cultura organizacional. Esta transformación impacta a las entidades en todos sus niveles y procesos, por lo que se requiere un período de adaptación a esta nueva realidad.

Ante el hecho de que -según predicciones de Dell Technologies- 85% de los empleos que habrá en 2030 aún no han sido inventados, es fundamental que los profesionales no se limiten a lo aprendido en la universidad, sino que mantengan un aprendizaje continuo que los mantenga al día con las nuevas tendencias en los negocios y la industria.

Para identificar nuevas herramientas en las que conviene capacitarse, hay algunas preguntas cuyas respuestas serán de gran ayuda para los profesionales que buscan un punto de partida en lo que a capacitación respecta:

  • ¿Qué habilidades son más demandadas en mi sector actualmente?
  • ¿Qué competencias actuales sirven como base para adquirir nuevas habilidades?
  • ¿Qué oportunidades de trabajo obtuvieron quienes se han especializado en las habilidades que planeo adquirir?
  • Por último, ¿qué cambios particulares se están dando en mi rubro y muestran mayor proyección a futuro? por ejemplo, nuevas herramientas para gestión administrativa, de contabilidad, estrategias de marketing o servicio al cliente, gestión de datos, etcétera. 

3.Evaluar la institución

En cuestión curricular y práctica, es recomendable que lo cursos sean impartidos por una institución de prestigio y con amplia experiencia en el área. En ese sentido, es importante investigar si la institución cuenta con algún tipo de certificación que la respalde.

En la misma línea, el cuerpo docente debe estar conformado por profesionales con un profundo conocimiento sobre el tema, experiencia y permanencia activa en el mercado laboral, ya que debe conocer de primera mano lo que sucede en su campo de acción. 

Existen universidades reconocidas a nivel internacional por su excelencia académica que, además de su oferta en carreras profesionales, poseen programas de capacitación y desarrollo con cursos diseñados para profesionales que desean ampliar, actualizar y fortalecer competencias laborales. Tal es el caso de la Pontificia Universidad Católica de Chile: los cursos de capacitación UC poseen los más altos estándares de calidad y un compromiso de mejora continua, dirigidos por un equipo con amplia experiencia profesional y en el área de capacitación. 

4. Flexibilidad

Por último, debido a que generalmente quienes toman cursos de especialización se encuentran en una situación laboral activa y de tiempo completo, es importante que la institución a elegir cuente con un horario que se adapte a sus tiempos -ya sea por las noches o los fines de semana-, además de poder elegir los días en que se impartirán las clases.

Elegir adecuadamente un curso de capacitación abre las puertas a nuevas posibilidades de crecimiento profesional. Los cursos de capacitación UC están pensados en quienes poseen una formación previa y desean actualizar sus conocimientos y destrezas, o bien, ampliar sus conocimientos hacia áreas complementarias, manejar nuevas tecnologías y procesos que les permitan apostar a mejores puestos de trabajo o escalar en la organización para la cual se desempeñan.